Navigation Menu+

LOS PANTANOS DE VITORIA

Un punto de visita casi obligado de Vitoria son sus pantanos, siempre que el tiempo acompañe, claro. Para relajarse y olvidarse del mundanal ruido no hay nada más desestresante que elegir un buen sitio debajo de la sombra del roble del bar-restaurante Urbazter y apagar la sed con una cañita fresca.

Si se llega con hambre se puede comer en el jardín un menú o en plan picoteo. Las croquetas merecen un bocado o dos, según el apetito de cada cual.
A unos metros de distancia de este bar-restaurante, hay otra opción muy interesante para seguir disfrutando de las vistas: el Asador Erpidea. La pared acristalada del restaurante te llama a entrar y a sentarte a una de sus mesas. La carta es aún más magnética pero también más cara.
Se puede tomar un café y un postre de la carta en la terraza del exterior, a pocos metros de la orilla del pantano y ver a lo lejos la isla de Zuaza.
Cerca del Erpidea está el club náutico. Las velas de sus barcos te harán creer que estás frente al mar.
Si el sol calienta y te gusta nadar, desde este mismo punto puedes bajar a la orilla y disfrutar del agua. No suele haber muchos bañistas en esta zona, así que estarás más a tus anchas.

Este es el camino hasta los pantanos:

https://www.google.es/maps/dir/Landa/Vitoria-Gasteiz,+%C3%81lava/@42.9107176,-2.6875846,13z/data=!3m1!4b1!4m14!4m13!1m5!1m1!1s0xd4fdafabe89c515:0x6e580f6a32f4b0cf!2m2!1d-2.5880801!2d42.9601052!1m5!1m1!1s0xd4fc1f55ec6ed3b:0x404f58273c9cf20!2m2!1d-2.6818614!2d42.8591338!3e0

De todas formas, puedes subirte al coche y recorrer unos pocos kilómetros para conocer las playas de Garaio, más turísticas, donde hay duchas, socorristas y casi casi arena y hasta olas. Es lo más parecido a la playa donde no hay playa.
En esta zona verás muchas familias que se pasan el día entero debajo de la sombrilla y acomodados en sus sillas de playa.
Los perros están admitidos siempre que vayan atados y aunque en Garaio no hay bares, no faltan los tradicionales puestos de los helados, tan solicitados en los días de calor.

Y si te decides a pasear por alguno de las numerosas sendas que serpentean los pantanos, lejos de las zonas de baño, con un poco de suerte, podrás disfrutar de escenas como esta.

Facebook Twitter Email