Navigation Menu+

FIESTAS DE VITORIA

Cada 4 de agosto a las seis de la tarde, tras el lanzamiento del txupinazo, Celedón, el popular personaje que encarna las fiestas de Vitoria, desciende desde la torre de San Miguel hasta la Plaza de la Virgen Blanca, donde le espera una marea humana que festeja el inicio la semana grande de Vitoria, descorchando miles de botellas de cava y fumando cientos de puros. Este año, la bajada de Celedón ha batido su propio récord y ha congregado a alrededor de 50.000 personas.

 

 

El aldeano de Zalduondo hace su descenso por una tirolina colgado de su paraguas, sobrevolando una Plaza de la Virgen Blanca que siempre está abarrotada de gente. Cuando llega a la Virgen Blanca, el muñeco se convierte en personaje de carne y hueso, y encarnado actualmente por el joven vitoriano Gorka Ortiz de Urbina, atraviesa la Plaza con ayuda de una cuadrilla de blusas que le abren paso entre la multitud. Este recorrido, de escasos metros, suele costarle mucho esfuerzo físico porque todo el mundo que le espera en la Virgen Blanca quiere tocarle y al haber tanta gente se suelen producir avalanchas. Una vez en la balconada de San Miguel, saluda a todos los vitorianos agitando su paraguas, declara inauguradas las fiestas y entona la popular canción que rodea a este personaje: ¡¡¡Celedón ha hecho una casa nueva, Celedón con ventana y balcón¡¡¡

 

 

En Vitoria todo el mundo conoce la canción de Celedón. Se trata de un personaje muy querido, que tiene una escultura en su honor, en la balconada de San Miguel. La escultura lleva la cara de Jose Luis Isasi Moltalbán, primer Celedón y uno de los creadores de esta popular figura. El descenso de Celedón es una tradición muy arraigada en Vitoria. La primera vez que se celebró fue el año 1957. En su primer descenso, se rompió la cuerda, aunque este hecho no impidió que Isasi saliese al balcón y diera comienzo a las fiestas de La Blanca.

 

 

 

 

Facebook Twitter Email